Las subvenciones a partidos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales, únicamente a través de sus afiliados se realiza a día de hoy desde diferentes órganos del estado (ministerios, agencias, secretarías, universidades, etc...) por medio de ayudas directas o encubiertas a través de fondos para la formación, el fomento de acciones políticas en cada ámbito, etc...
Mi propuesta va dirigida no a eliminar estas subvenciones, sino a derivar la fuente de la financiación, podría resumirse así:
Los partidos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales, únicamente a través de sus afiliados. Para facilitar dicha afiliación, el estado seguirá invirtiendo en ayudas, pero destinadas a los ciudadanos que se afilien, mediante incentivos y deducciones fiscales o promulgando cualquier otro tipo de ayuda, dirigida siempre al ciudadano, nunca a las entidades mencionadas. Dichas entidades dependerán 'exclusivamente' de las cuotas de sus afiliados.